top of page

¿Cómo las empresas en Colombia pueden enfrentar las crisis en la cadena de suministro?

  • Foto del escritor: Roldán Logistics
    Roldán Logistics
  • hace 24 horas
  • 7 min de lectura

El sismo de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto de 2026 en San José del Palmar, Chocó, en Colombia puso nuevamente sobre la mesa una realidad que las empresas no pueden ignorar: una disrupción física puede convertirse rápidamente en una disrupción logística y desencadenar una crisis en la cadena de suministro.


Ante situaciones complejas como este sismo que alteran las condiciones normales del mercado que afectan las operaciones de comercio exterior y logística surgen muchas preguntas para las empresas


¿Qué puede hacer una empresa cuando una disrupción altera su cadena de suministro?

¿Está preparada su cadena de suministro para operar durante una crisis o una disrupción?

¿Qué tan preparada está su cadena de suministro para seguir operando cuando una ruta, proveedor, infraestructura o centro logístico deja de estar disponible?



Reunión de ejecutivos en oficina con gráficos, mapa en pared y vista de puerto; analizan documentos con gesto serio.

Una disrupción física puede convertirse rápidamente en una disrupción empresarial, luego en una crisis en la cadena de suministro


Después del sismo, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) informó afectaciones en cuatro corredores viales concesionados y la activación de protocolos de seguridad para realizar inspecciones, retirar material y habilitar los corredores afectados.


La ANI también desplegó revisiones sobre infraestructura aeroportuaria, férrea, portuaria y carretera concesionada. En su reporte inicial indicó que ninguno de los 14 aeropuertos concesionados presentaba daños críticos, aunque sí se registraron algunos inconvenientes puntuales en terminales cercanas al epicentro.


Posteriormente, la entidad mantuvo el monitoreo de corredores estratégicos para facilitar el tránsito de maquinaria y ayudas humanitarias, incluidos corredores como Buga–Buenaventura, Malla Vial del Valle y Armenia–Pereira–Manizales.


Estos hechos muestran algo importante para las empresas:

La infraestructura logística puede continuar operativa y, al mismo tiempo, presentar restricciones que obliguen a modificar la planificación de transporte, abastecimiento o distribución.


Una empresa no necesita sufrir daños físicos para sufrir una disrupción

Este es uno de los principales puntos ciegos de la gestión logística.

Una compañía puede estar ubicada cientos de kilómetros del epicentro de una emergencia y aun así verse afectada si depende de:

  • una ruta terrestre específica;

  • un puerto;

  • un aeropuerto;

  • un proveedor único;

  • un centro de distribución;

  • una bodega con capacidad limitada;

  • un determinado operador de transporte;

  • o una única fuente internacional de abastecimiento.

Por eso, la resiliencia logística no consiste simplemente en reaccionar cuando ocurre una emergencia.

Consiste en identificar previamente las dependencias críticas y diseñar alternativas viables.




¿Qué debería hacer una empresa cuando una crisis interrumpe su operación logística?

No existe una respuesta única para todas las industrias. Una empresa importadora de tecnología, una compañía de alimentos, un fabricante industrial o un proyecto de infraestructura pueden tener vulnerabilidades completamente diferentes.

Sin embargo, existen siete decisiones que pueden ayudar a estructurar una respuesta.


1. Identificar los puntos críticos de la cadena de suministro

El primer paso es saber exactamente dónde podría producirse una interrupción.

La empresa debería identificar:

  • proveedores críticos;

  • rutas principales;

  • puertos de entrada;

  • aeropuertos;

  • centros de distribución;

  • almacenes;

  • operadores de transporte;

  • nodos de consolidación;

  • y clientes o plantas cuya operación dependa de un flujo continuo.


La pregunta no es únicamente:

¿Dónde tenemos inventario?”

Sino:

“¿Qué componente de nuestra cadena no podemos permitirnos perder?”

Un proveedor alternativo que nunca ha sido validado no constituye realmente una contingencia. Tampoco una ruta alternativa que no ha sido evaluada operativamente.


2. Priorizar inventarios según su criticidad

Durante una disrupción, no todos los productos deberían recibir el mismo tratamiento.

Una empresa puede clasificar su inventario según variables como:

Criterio

Pregunta

Criticidad operativa

¿Su ausencia detiene la producción?

Valor

¿Representa una alta exposición financiera?

Rotación

¿Qué tan rápido debe reponerse?

Sustituibilidad

¿Existe un producto alternativo?

Tiempo de reposición

¿Cuánto tarda en llegar nuevamente?

Esta clasificación ayuda a decidir qué mercancías deben movilizarse primero, cuáles pueden mantenerse almacenadas y cuáles pueden esperar.


3. Evaluar rutas alternativas antes de necesitarlas

Una de las respuestas más frecuentes durante una crisis es buscar rápidamente una nueva ruta.

El problema es que una alternativa de emergencia puede resultar:

  • más costosa;

  • más lenta;

  • limitada en capacidad;

  • o técnicamente inviable.

El contenido de Roldán Logistics sobre transporte y distribución nacional desde puertos y aeropuertos plantea precisamente la importancia de monitorear señales como tiempos de tránsito, saturación de recintos, utilización de capacidad y cumplimiento de entregas.

La resiliencia requiere pasar de:

“¿Qué ruta podemos usar ahora?” a:
“¿Qué rutas alternativas hemos evaluado antes de necesitarlas?”

4. Diversificar proveedores y nodos logísticos

Una cadena de suministro excesivamente dependiente de un único proveedor, una única ubicación o una única ruta tiene una vulnerabilidad estructural.

Diversificar no significa necesariamente duplicar todos los recursos.

Puede significar:

  • contar con proveedores alternativos;

  • habilitar diferentes puertos de entrada;

  • utilizar más de un operador;

  • mantener capacidad de almacenamiento alternativa;

  • establecer rutas secundarias;

  • o diseñar contratos con capacidad flexible.

La decisión debe responder al nivel de riesgo y al costo de la interrupción.


5. Utilizar el almacenamiento como amortiguador de la disrupción

El almacenamiento puede cumplir una función que va mucho más allá de guardar mercancía.

Una capacidad adecuadamente planificada puede permitir:

  • mantener inventario de seguridad;

  • desacoplar temporalmente producción y abastecimiento;

  • absorber retrasos;

  • redistribuir mercancía;

  • responder a picos de demanda;

  • y ganar tiempo para activar alternativas de transporte.


En este sentido, la estrategia de almacenamiento debe analizarse junto con el resto de la cadena.

Roldán Services ha planteado precisamente la necesidad de adaptar la estrategia de almacenamiento a las condiciones cambiantes del mercado, en lugar de mantener un modelo rígido que no responda al comportamiento real de la operación.


6. Revisar los procesos de comercio exterior durante una disrupción

Una crisis logística también puede convertirse en una crisis documental o aduanera.

Cuando una empresa cambia:

  • rutas;

  • puertos;

  • proveedores;

  • modalidades de transporte;

  • o puntos de almacenamiento,

pueden aparecer nuevas exigencias operativas o regulatorias.

Por eso, las decisiones de contingencia deberían analizarse junto con los equipos responsables de comercio exterior y aduanas.


La actualidad normativa de 2026 muestra precisamente la importancia de mantener estos procesos bajo revisión permanente. Roldán Logistics ha venido recopilando cambios relacionados con el régimen sancionatorio aduanero, precios de referencia de la Comunidad Andina y criterios de la DIAN sobre operaciones en depósitos, puertos y zonas francas.

Para importadores y exportadores, la continuidad operativa no debería diseñarse separadamente del cumplimiento normativo.


7. Definir previamente quién decide durante una crisis

Una contingencia logística no solamente necesita recursos.

Necesita gobernanza.

Antes de una disrupción deberían estar definidos:

  • quién activa el protocolo;

  • quién evalúa las alternativas;

  • quién autoriza costos extraordinarios;

  • quién se comunica con proveedores;

  • quién informa a los clientes;

  • quién coordina transporte;

  • y quién realiza seguimiento al restablecimiento de la operación.

Cuando estas responsabilidades no están definidas, una empresa puede tener información suficiente y aun así reaccionar tarde.


La matriz de resiliencia logística

Una herramienta sencilla para evaluar la preparación de una empresa es construir una matriz de criticidad.

Punto crítico

Dependencia

Impacto si falla

Alternativa identificada

Puerto principal

Alta

Muy alto

Sí / No

Ruta terrestre principal

Alta

Muy alto

Sí / No

Proveedor crítico

Alta

Alto

Sí / No

Centro de distribución

Media-Alta

Alto

Sí / No

Transportador principal

Alta

Alto

Sí / No

Almacenamiento

Media

Alto

Sí / No


El objetivo no es eliminar completamente el riesgo.

Es identificar dónde la organización no tiene margen de maniobra.


6 temas para medir la preparación de una cadena de suministro en su empresa.

Un plan de continuidad logística debería incorporar indicadores que permitan identificar deterioros antes de que se conviertan en una crisis.


Algunos ejemplos:


  1. Tiempo de reacción

    ¿Cuánto tarda la empresa en activar una alternativa?

  2. Cobertura de inventario

    ¿Cuántos días puede mantener la operación si se interrumpe el abastecimiento?

  3. Dependencia de proveedores

    ¿Qué porcentaje de un insumo crítico depende de un único proveedor?

  4. Dependencia de rutas

    ¿Qué porcentaje de las importaciones o distribución utiliza un único corredor?

  5. Capacidad alternativa

    ¿Cuánto volumen puede absorber una red secundaria?

  6. Tiempo de recuperación

    ¿Cuánto necesita la operación para volver a condiciones normales?

    Estos indicadores permiten pasar de una gestión reactiva a una gestión preventiva.


La continuidad logística empieza mucho antes de la crisis

El mayor error de una empresa es confundir un plan de emergencia con una estrategia de resiliencia.

Un plan de emergencia responde:

¿Qué hacemos ahora?”

Una estrategia de resiliencia responde:

“¿Qué debemos haber preparado antes?”

Esto implica analizar previamente:

  • proveedores;

  • rutas;

  • inventarios;

  • capacidades de almacenamiento;

  • operadores;

  • documentación;

  • tiempos de recuperación;

  • y alternativas de servicio.

La diferencia puede ser crítica cuando la empresa opera con inventarios ajustados, productos de alta rotación o procesos industriales que no pueden detenerse.


Roldán Logistics con un equipo de especialistas ofrece análisis para establecer planes de acción para mitigar los riesgos ante situaciones que generan crisis en la cadena de suministro y pueden afectar la continuidad operativa de las empresas en Colombia.





Preguntas frecuentes

¿Qué es una disrupción logística?

Es un evento que interrumpe o limita el flujo normal de mercancías, información o recursos dentro de una cadena de suministro.


¿Qué puede causar una interrupción logística?

Puede originarse por fenómenos naturales, fallas de infraestructura, problemas con proveedores, restricciones regulatorias, conflictos geopolíticos, congestión o eventos operativos.


¿Cómo puede una empresa prepararse para una crisis logística?

Identificando puntos críticos, evaluando alternativas de transporte y abastecimiento, estableciendo inventarios adecuados, definiendo protocolos de decisión y monitoreando indicadores de riesgo.


¿Por qué es importante contar con rutas alternativas?

Porque una cadena que depende de una única ruta puede quedar expuesta a interrupciones que afectan tiempos de entrega, inventario y continuidad operativa.


¿El almacenamiento puede ayudar a reducir el impacto de una disrupción?

Sí. Una estrategia de almacenamiento adecuadamente diseñada puede proporcionar capacidad de respuesta y amortiguar temporalmente interrupciones en abastecimiento o distribución.


¿Cómo afecta una disrupción a las operaciones de comercio exterior?

Los cambios de rutas, puertos, proveedores o modalidades de transporte pueden requerir ajustes operativos y una revisión de las condiciones regulatorias aplicables.


Gráfico con colores de Colombia y texto de apoyo tras un terremoto; invita a la unión y solidaridad.


Consulta el código de Roldán Logistics

Para reportar cualquier novedad con nuestro código de ética utiliza los siguientes canales.

Línea Ética Roldan Logística

018007522222 Por teléfono móvil

318 715 9378

Horario de atención de lunes a viernes,

de 7:30 am a 5:30 pm.




bottom of page